Reseña

Los libros de Arturo Soria. Una mente poliédrica, 1844-1920

Ángela Sánchez de Vera Torres
Universidad Camilo José Cela, España

Los libros de Arturo Soria. Una mente poliédrica, 1844-1920

El Ornitorrinco Tachado. Revista de Artes Visuales, núm. 16, 2022

Universidad Autónoma del Estado de México


Durante los meses de invierno y primavera hemos podido disfrutar de una elegante exposición en la entrada del Museo de Historia de Madrid, ubicado en el antiguo Real Hospicio de San Fernando. Entre sus grandes muros se ha desplegado con mucho cuidado la trayectoria del urbanista Arturo Soria y Mata (Madrid, 1844-1920), su legado escrito y su principal proyecto: la Ciudad Lineal.

La trayectoria de Soria tiene la seducción de los teósofos del periodo industrial, inquietos y formados así mismos. Soria no fue arquitecto, no se tituló tampoco como ingeniero, aunque paradójicamente fue un alumno brillante durante toda su vida. Esa brillantez le hizo chocar contra la miopía del sistema educativo, y prefirió seguir una trayectoria autodidacta como inventor, proyectista y divulgador a través de diferentes publicaciones. Aunque la geometría fue su pasión, Soria trabajó como político, como funcionario de la corona en Puerto Rico, Cuba y Filipinas, y finalmente como empresario y urbanista.

Esta exposición nos muestra cómo recibió el Madrid, de finales del siglo XIX y principios del XX, las ideas modernas. Soria publicó artículos en los periódicos, como propagandista incansable de las bondades del progreso —reunidos en Filosofía barata, 1926—, y para 1882 ya había publicado su teoría sobre la Ciudad Lineal en el diario El Progreso. Soria diseñó la ciudad del porvenir ajardinada, insistiendo en la salubridad proporcionada por las plantas, después de la muerte prematura de dos de sus hijas. Soria dejó la política y fundó, en 1894, la Compañía Madrileña de Urbanización para llevar su utopía a la realidad, en los áridos descampados del norte de Madrid. La Ciudad Lineal se basa en la urbanización sobre un eje central, en este caso una vía de transporte —tranvía—, con casas unifamiliares a los lados, con independencia y espacio suficiente para tener un jardín delantero y una huerta trasera. Soria soñó con que las Ciudades Lineales se extendieran durante kilómetros, conectando ciudades históricas, como vías verdes.

Queda algo esquinado, al final de la exposición, el legado de este proyecto utópico. Quizás porque su concreción fue dificultosa desde un principio: es evidente que, debido a la orografía madrileña, la Ciudad Lineal es más bien sinuosa. Soria contó en sus escritos los incontables obstáculos que encontró para desarrollar sus proyectos, y la Ciudad Lineal no fue una excepción. La Compañía Madrileña de Urbanización construyó en la primera fase 5,3 kilómetros de los 53 proyectados para circunvalar Madrid, y no pudo avanzar más. La segunda fase se quedó congelada en 1914, por la fuerte crisis económica previa a la Primera Guerra Mundial. Cuando la sociedad se disolvió, con la muerte de Soria en 1920, y la Guerra Civil, el proyecto de la Ciudad Lineal quedó abandonado. Pero Madrid continuó creciendo, y al llegar el boom urbanístico de los años 60, devoró sus restos. Los constructores destruyeron casi todos los chalets para levantar edificios de vecinos de tres y cuatro plantas. Por suerte el trazado de la gran avenida se conserva, y también el ambiente fresco que aún se respira esa zona privilegiada de Madrid.

La exposición acogedora, bien diseñada y mejor documentada, se divide en tres grandes zonas, con fotografías de la época, mapas, revistas y toda la gráfica generada por las incansables campañas publicitarias de la UCM. Pero desde mi punto de vista, lo más interesante de la exposición es la primera parte, dedicada a los libros de geometría. Soria se autopublicó sus libros, siguiendo una práctica teosófica habitual, algunos de ellos con la editorial de la Quinta de Mahudes —el nombre de su propia casa—. Los publicó en varios idiomas, para distribuirlos entre los lectores interesados, que, sospechaba, no eran los de España. En la exposición, esos libros aparecen acompañados de algunas publicaciones teosóficas europeas de la época, como la revista francesa Le Lotus Bleu (“El loto azul”, 1899) de Madame Blavatsky o la madrileña Sophia (1893).

Soria fue un investigador de la geometría muy paciente. Reunió todas sus conclusiones en El origen poliédrico de las especies (1894), autopublicado cuando ya contaba cincuenta años. Dos años más tarde, amplió este estudio con una segunda parte, y al año siguiente, con una tercera. La Biblioteca Nacional tiene los dos primeros volúmenes digitalizados, y en la exposición se pueden ver desplegadas muchas de sus ilustraciones.

No solo destaca la belleza de esas simetrías, sino su significado último. Con este libro, Soria publica una enmienda al trabajo de Darwin. Considera que El origen de las especies (1859) no fue lo suficientemente lejos al buscar el origen de los minerales, las plantas y los animales. Soria lo busca en la estructura de la materia. No estudia las cargas eléctricas ni la energía de los átomos, sino su disposición geométrica, siguiendo las intuiciones de la geometría sagrada. Las propiedades de la materia dependen de su colocación, y es la propia geometría la que tiene la capacidad de generar, por sí sola, estructuras cada vez más complejas. Soria estudió los poliedros regulares y su crecimiento radial, capaz de envolver unas formas con otras, como muñecas rusas, cada vez más evolucionadas.

Solo echo en falta en esta exposición una lectura crítica de la, a menudo paradójica, materialización de las utopías modernas, su afán por la higiene y su defensa de las jerarquías, que eliminan al más débil, y que han barnizado el Art Decó de un justo aire gótico. Ya en su tiempo, la Ciudad Lineal recibió críticas abiertas. Y otras más soterradas, como las del madrileño Ramón Gómez de la Serna, que esperó a la muerte de Soria para publicar la extraña novela El chalet de las rosas (1923), en la que nos hace reflexionar sobre la oscuridad del diseño social.1

Notas

1 La información histórica se ha consultado en las siguientes fuentes bibliográficas:

• Compañía Madrileña de Urbanismo (2011). Guía de La Ciudad Lineal. Maxtor.

• Arturo Soria (1894). El origen poliédrico de las especies. Establecimiento Tipográfico "Sucesores de Rivadeneyra". http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000075167&page=1

Arturo Soria (1896). Contribución al origen poliédrico de las especies. Primera parte. Imprenta de la Quinta de Mahudes. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000124480&page=1

• Legado Arturo Soria, Asociación Cultural. https://legadoarturosoria.es/arturo-soria/

• Museo de Historia de Madrid (2022, 25 de febrero) “Exposición'Arturo Soria. Una mente poliédrica. 1844-1920'”. [Reseña]. https://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Cultura-ocio-y-deporte/Cultura-y-ocio/Exposicion-Arturo-Soria-Una-mente-poliedrica-1844-1920-/?vgnextfmt=default&vgnextoid=fb4ca083ebdfe710VgnVCM1000001d4a900aRCRD&vgnextchannel=c937f073808fe410VgnVCM2000000c205a0aRCRD&idCapitulo=11545630&rm=ab18a1ead63ab010VgnVCM100000d90ca8c0RCRD

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